Junquera Muntaner Arquitectos afronta la rehabilitación del patrimonio construido desde una misma convicción: solo un conocimiento profundo de los valores de un edificio permite transformarlo sin perderlos. Esta forma de trabajar se refleja en proyectos como Son Xigala, la Fundación Ortega Marañón o Serrano 39.
Buena parte de esta experiencia se ha desarrollado sobre edificios catalogados como Bien de Interés Cultural, una condición que cambia la naturaleza del encargo: cada decisión de proyecto —fachadas, volumetría, elementos singulares— se negocia con los organismos de patrimonio, armonizando esa protección con las exigencias funcionales y de plazo de un proyecto contemporáneo. Es una gestión que exige tanto rigor técnico como capacidad de interlocución con las administraciones, y que consideramos una de nuestras capacidades diferenciales.
En la Fundación Ortega Marañón, dos de los tres edificios del conjunto están catalogados como BIC, y la dificultad real no residía en restaurarlos, sino en implantar junto a ellos un tercer edificio nuevo que dialogara con la preexistencia sin desvirtuarla. En Son Xigala, la protección patrimonial de la possessió obligaba a preservar su fachada, volumetría y elementos históricos —bóvedas de marés, arcos, estructuras de madera— mientras se transformaba el interior en 14 viviendas contemporáneas. En Serrano 39, la intervención se sometió igualmente al criterio del Ayuntamiento y de la Comisión de Patrimonio antes de abrir el edificio a la luz.
Este enfoque fue reconocido con el Premio Antonio Palacios del Ayuntamiento de Madrid, por la Rehabilitación y Ampliación de la Fundación Ortega Marañón: el reconocimiento que mejor resume nuestra manera de entender la rehabilitación, integrar lo contemporáneo sin borrar la memoria del lugar.



